Hay proyectos que van más allá de los ladrillos y el cemento. La rehabilitación y adecuación de las tres aulas del edificio antiguo de Kasamuaku es uno de ellos.
Durante meses, el proyecto fue avanzando con mucho esfuerzo: primero sobre el papel, luego sobre el terreno. El antes y el después hablan por sí solos. Las aulas, que antes presentaban un estado deteriorado, se han transformado en espacios luminosos, funcionales y acogedores, listos para albergar los cursos, talleres y actividades que son el corazón de nuestra organización.
Como decimos nosotros: con muchos esfuerzos, el proyecto se va convirtiendo en una realidad. Y esa realidad beneficia directamente a cada persona que cruza las puertas de Kasamuaku.
Este ambicioso proyecto no habría sido posible sin la contribución económica del Ajuntament de l’Hospitalet de Llobregat, cuya subvención ha sido fundamental para llevar a cabo la obra. Desde Kasamuaku, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento por este apoyo institucional, que es también una muestra de confianza en nuestro trabajo y en las comunidades a las que servimos.


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